martes, 24 de enero de 2012

¿Dónde estamos y adónde vamos?


Estamos viviendo unos tiempos difíciles para todos y especialmente en el mundo gráfico del diseño y la maquetación estan surgiendo constantemente nuevas tecnologías que hacen tambalear los cimientos de esta profesión.

Recuerdo cuando entré en este loco mundillo recién salido de la escuela de Artes Gráficas Islas filipinas, dónde nos habían enseñado como maquetar libros, revistas, folletos con unos sistemas que estaban aún en vigor en el mundo profesional pero que empezaban a desaparecer. Eran el sistema Edicom y Compugraphic. Se basaban en un equipo con un monitor de fósforo verde dónde podías ver el tipo de letra, interlineado, tamaño, grosor de la columna y demás aspectos de la página pero para ver este resultado había que introducir incesantes líneas de código entre corchetes y pinchos (¿os va sonando de algo en estos días?). En estas líneas de código se metían valores para el tamaño de la columna, interlineado, tipografía, cuerpo de letra, estilo, etc... una locura.
Al ser unos equipos tan caros al final lo que se hacía era picar esas líneas de texto y código en un PC y luego pasarla a la máquina en cuestión.


Consola de autoedición (Compugraphic)




El último año a la escuela llegaron unos pequeños ordenadores con el logo de una manzana mordida que mostraban los textos a color e incluso ¡¡las imágenes!! No dabamos crédito, estaba ante nosotros el futuro del diseño gráfico.

Macintosh LC II "pizza box" computer, circa 1992


Para las imágenes, retoque de las mismas, recorte, limpieza, etc... estaba el archiconocido photoshop que curiosamente nació como traductor/conversor de distintos formatos de archivos. Podías abrir un .tif y guardar como .pict de esto fijaros en lo que se convirtió este gran software.... pero esto es otra historia.

Había un programa muy precario que se llamaba Aldus pagemaker y con él se podían poner columnas, estilos de letra, imágenes a color.... luego llegaría Quarkxpress, Indesign... pero eso es también otra historia.

Pantallazo de una de las primeras versiones de Aldus Pagemaker para autoedición. 


El caso y es a lo que voy a plantear en este primer artículo, es que mientras antes todo se basaba en qué programa escoger para maquetar algo y realizar un folleto, revista o cartel ahora se nos abre un campo mayor.Y también se multiplican los problemas de adaptación a los diversos medios con diferentes lenguajes y software.
Hace muy poco hablábamos de papel y online (o sea web) pero ahora hablamos de móviles, tablets, webs, y vete a saber la de dispositivos que saldrán en los próximos 10 años.

Cuando empecé en esto todo era muy complejo y poco visual o intuitivo. Había que meter cantidad de código. Hoy viendo hacia dónde va la tecnología confio en que consigan realizar un software que nos haga la vida más fácil y no nos enrede en complicadas fórmulas matemáticas o extraños lenguajes de programación para dibujar un círculo transparente en una pantalla y que éste se mueva según tú muevas el ratón por ej.

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